
Que más puedo pedir que despertar un sábado por la mañana con una vocecita que a mi lado me decía:
"Mamá, Mamá vino el ratoncito".
Y tras sus palabras darte cuenta que su emoción pasaba por la visita del "Ratoncito" más que por lo que éste le había dejado.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario